Àngel Marsá

Àngel Marsá al Correo Catalán (1959)

Joan Capella en Selecciones Jaimes (Barcelona)

He aquí un pintor joven que con su primera muestra individual alcanza la máxima categoría entre los artistas de su generación. Galardonado con justicia en diversos concursos, con Mención de Honor en nuestro certamen “Catedrales de Cataluña”, Juan Capella acredita una primicia técnica y un rigor conceptual no frecuentes en pintores primerizos. Un ancho campo se ofrece a sus enormes posibilidades y sus logros actuales son prenda de una personalidad poderosa, susceptible de rendir una eficacia insuperable.

En otro lugar he dicho -y ahora lo confirmo en todos sus extremos- que para un pintor de tan irrevocable vocación y tan sólidamente dotado como Juan Capella, lo único que cuenta es la pintura. La pintura en sí misma, como realidad plástica independiente de la realidad circunstancial, objetiva y concreta. Con ello se dice que el tema, la anécdota, la perentoria evidencia de lo formal externo, elementos siempre tan extrínsecos y accesorios a aquella realidad plástica, sólo cuentan, para Juan Capella, en última instancia, como mero soporte de los valores pictóricos esenciales, a saber, línea y color en ceñida y estricta función primacial.

Por eso, en la pintura de Juan Capella líneas y colores enlazan y conjugan sus correspondencias jerárquicas, abstrayéndose de cualquier ulterior propósito de reproducción mimética mediante una simple correlación de “signos duales”, para en un potencial esfuerzo permanente, asumir la representación prototípica del mundo circundante utilizando un vasto y complejo repertorio de “signos equivalentes”. Se ha hecho, con ello, la definición de la pintura expresionista en su vertiente más pura, la de una fidelidad imprescriptible al realismo plástico antes enunciado. Y ésta y no otra es la formulación pictórica en que milita. Con maciza y tensa personalidad, la obra reciente y ya definitiva de Juan Capella. Según puede advertirse en el importante conjunto que ahora presenta en Selecciones Jaimes.

 

Àngel Marsá al Correo Catalán (1961)

El paisaje expresionista

La primera vez que ha sido adjudicado el título honorífico de “Mejor exposición del mes”, que discierne la emisora local “La Voz de Cataluña”, según juicio de su crítico de arte, señor Gómez Catón. El fallo no ha podido ser más acertado; ha obtenido el galardón la muestra que Juan Capella celebra en Galería Jaimes. El joven pintor conduce el paisaje –su tema predilecto- cada vez con mayor pureza conceptual por la única ruta sincrónica a la sensibilidad de nuestro tiempo. Con ello se dice que Juan Capella ha incorporado el paisaje –su paisaje- a la formulación expresionista. El impresionismo creó el paisaje aéreo, fugaz, lumínico, atmosférico, delicuescente. El estructuralismo de Cézanne lo salvo de la destrucción total, o de la banalidad irremediable, al devolverle la realidad geométrica interna. El expresionismo ha fijado al paisaje los límites de su propia realidad plástica. En esa búsqueda se afana, con buena fortuna, Juan Capella. También, naturalmente, todo el paisajismo más joven, responsable y auténtico. Esa solución expresionista de las reversiones plásticas de la naturaleza circundante debe encuadrarse, también, en la vasta sintomatología que anuncia, dentro de la más viva pintura de esta hora, el nacimiento de una nueva figuración.

 

Àngel Marsá (1966)

Juan Capella

Tras cinco años de ausencia de nuestras salas de exposiciones, reaparece el joven pintor Juan Capella en Sala Agora, con un conjunto de su obra reciente. Llega ahora la pintura de Juan Capella con notorios cambios, así en el concepto como en la factura. Su primitiva reminiscencia “fauve“ a base de colores puros y amplia y ondulante caligrafía, cede el paso a una dicción más grave, a base de gamas entonadas en grises y de soluciones formales de mayor rigor estructural. Su temática, limitada anteriormente al paisaje, se ha ampliado con la figura y el bodegón, tratados una y otro con ceñida pureza plástica y marcado acento expresivo. Las ordenaciones cromáticas, al remansarse, han ganado en amplitud. Con ello el registro plástico de Juan Capella asume una madurez y un equilibrio insoslayables, servidos por una dicción de marcado acento personal y de amplias perspectivas para el futuro.

 

Àngel Marsa (1975)

J. CAPELLA en Galerías Syra

Tras algunos años de ausencia de nuestras salas de exposiciones, reaparece el pintor Joan Capella con su amplia y significativa muestra de Galerías Syra. En sus pinturas y dibujos actuales encontramos a un Joan Capella más seguro, más sobrio, más personal, dentro de la reposada y aguda dicción en él habitual, tan rigurosamente plástica en su escueta sencillez.

Composiciones de figuras, interiores, algunos paisajes, un par de bodegones. Las pinturas de Capella –también sus acerados dibujos- trascienden la mera anécdota del tema para incidir en un delicado expresionismo, donde formas y colores se ordenan en amplios y armónicos acordes hasta alcanzar esa pureza a la vez sencilla y grave que constituye su característica más acusada.

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Fundació Joan Capella